| Acuerdos Comerciales en Chile |
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Tratados de libre Comercio La economía abierta de Chile, combinada con una activa política de acuerdos comerciales bilaterales, regionales y multilaterales, ha significado un aumento sostenido del comercio exterior de bienes y servicios y de la competitividad internacional del país. Estas programas, junto con los tratados de liberalización de comercio que Chile ha firmado y su bajo nivel de barreras no arancelarias, convierte al país en una de las economías más abiertas del mundo, con un arancel efectivo de 1,5% en el 2007. Desde 1990, Chile ha consolidado su posición como un activo socio internacional, construyendo una gran red de Tratados de Libre Comercio (TLC). Estos incluyen:
Los principales países de la zona euro hacia los cuales Chile exportó en el año 2007 fueron Holanda, Italia, Francia, Alemania y España. Entre los demás países pertenecientes a la UE cabe destacar las ventas a Reino Unido, Bulgaria, Polonia y Dinamarca. El TLC de Chile con Estados Unidos, firmado el 6 de junio de 2003, consolida y extiende el acceso de los productos chilenos a este amplio mercado, estableciendo reglas claras y permanentes para el comercio de servicios e inversiones, así como para el comercio de bienes. Bajo este acuerdo, el 87% de las exportaciones chilenas a Estados Unidos obtuvo inmediato acceso libre de aranceles, aumentando gradualmente a 94,8% en los primeros cuatro años y a 100% a partir del año doce. Estados Unidos representa el 22% del PIB global, un 19% de las importaciones mundiales y su mercado es 148 veces el tamaño de la economía chilena. El TLC es visto como particularmente importante en la apertura de nuevas oportunidades para las industrias textiles, vestuario y calzado, el sector agrícola y las industrias de servicios, tales como transporte aéreo y marítimo y de telecomunicaciones de Chile. El TLC de Chile con China, firmado el 18 de noviembre de 2005, tiene como objetivo fomentar la expansión y diversificación del comercio bilateral, eliminar las barreras para el intercambio de bienes y facilitar su movimiento a través de las fronteras, promover condiciones de sana competencia en el área de libre comercio, crear procedimientos efectivos para la implementación y aplicación del acuerdo, para su administración conjunta y la resolución de disputas, además de establecer un marco para una futura cooperación bilateral, regional y multilateral, para expandir y reforzar los beneficios del tratado. El 92% de los productos chilenos obtuvo desgravación total inmediata con la entrada en vigencia del acuerdo, mientras que el 50% de las exportaciones chinas obtuvo similar beneficio. La lista incluye cobre y otros minerales, hortalizas, aceite de pescado, carne de cerdo y otros alimentos procesados. Los salmones frescos y congelados, las manzanas y las uvas obtendrán una desgravación total en un plazo de 10 años. La negociación e implementación de estos acuerdos refleja la creencia de Chile de que la creciente apertura al comercio y la integración internacional son herramientas efectivas para lograr mayores niveles de desarrollo. En la práctica, estos tratados han expandido el tamaño del mercado chileno de sus 15 millones de habitantes a más de 2.500 millones de potenciales consumidores en todo el mundo. Luego de la entrada en vigencia de los TLC con Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Brunei y el acuerdo con la India, esta cifra llegó a 3.800 millones de potenciales consumidores. Este enfoque ha fomentado que los productores nacionales se expandan a nuevos mercados. Así, en el 2007, 7.197 empresas exportaron 5.264 productos a 194 países. |
